Testimonio / Vitoon Ruenglertpanyakul

Dr. Vitoon Ruenglertpanyakul es el fundador y director de GreenNet, una empresa social fundada en 1993 por parte de algunos ciudadanos tailandeses con el fin principal de facilitar el acceso al mercado a los pequeños productores que se habían dedicados a la agricultura biológica. Al principio vendían los productos de los pequeños productores sólo a organizaciones de comercio justo, pero, después de algunos años, decidieron contribuir de manera más activa en la difusión de la agricultura biológica, intentado ayudar a los ciudadanos tailandeses a pasar al biológico. Desde este cambio nació Hearth Net Foundation, que se ocupa de promover un sector totalmente biológico, desde el agricultor hasta el consumidor.

“Mi decisión de comenzar este camino y promover la agricultura biológica”, nos cuenta Vitoon, “nace desde la idea que no debemos sólo ayudar a los agricultores a tener una fuente de renta segura gracias a lo que viene del comercio justo, sino promover también un utilizo sostenible de los recursos y el respeto del ambiente. La idea de desarrollo no tiene que basarse sólo sobre cálculos de inmediatos beneficios económicos, sino tenemos que mirar también a los mejoramientos concretos y a largo plazo de las condiciones de vida de los agricultores, de sus familias y de los que viven en sus pueblos. Por eso es importante que los campesinos hagan parte de la cadena de relaciones comerciales basada sobre el respeto de los criterios del comercio justo y también que se hagan promotores de un tipo de agricultura que no haga daño a nuestra tierra”.

Tailandia es uno de los mayores exportadores de arroz en el mundo aunque sólo el 0.2% de las plantaciones son cultivadas según método biológico; a pesar de eso, la organización de Vitoon ha ido contra a la lógica de mercado y se ha convertido al biológico que, como explica, “es mejor para los agricultores mismos; los ayuda a bajar los gastos de producción, que serían en cambio muy altos a causa de fertilizantes y compuestos químicos que no producimos en Tailandia y que tendríamos que importar desde otros países”.

Para Vitoon, otras ventajas de la agricultura biológica son los beneficios para la salud y el ambiente, como los mejoramientos en la dieta de los campesinos o un menor peligro de incurrir en enfermedades, en particular las de la piel causada por el agua contaminada.

“Para ayudar a los campesinos a convertirse a la agricultura biológica” dice Vitoon, “es importante garantizarles un suporto técnico, por medio de una educación continua, y económico. La formación es necesaria para que los campesinos puedan comprender la filosofía que está detrás del método biológico y también para aprender como optimizar los costes y mantener una producción adecuada". 

Vitoon sigue haciendo notar que pasar a la agricultura biológica después de 20 o 30 años de cultivación convencional es difícil, y por eso hay que dar muchas informaciones y un gran apoyo, sobre todo durante el período de conversión, que es lo más crítico. “Debemos ayudar a los campesinos a comprender que la agricultura biológica no necesita un esfuerzo mayor, sino sólo mayores atenciones y cuidado hacia sus cultivos y la búsqueda de una mejor calidad”.

Green Net ofrece a los campesinos una agricultura justa y biológica, y eso significa que a través de estos dos instrumentos se pueden mejorar sus condiciones de vida, la salud y el ambiente en el que viven, pero también sus rentas. De un lado los campesinos contribuyen a mejorar el ambiente en el que viven, gracias al utilizo de métodos naturales; por otro lado, gracias al comercio justo y al fair trade, se puede suportarlos economicamente e incentivar su eligida de convertirse a la cultivación biológica.

Además Green Net tiene varios programas sociales para los grupos de agricultores, como aquello sobre la seguridad alimenticia, que es uno de sus programas principales y sigue ya desde muchos años. Tiene también un programa de promoción de la biodiversidad y la protección de las diferentes calidades del arroz local, y otro programa de adaptación a los cambios climáticos. “La seguridad alimenticia” opina Vitoon, “debe empezar al nivel familiar, y las familias deben tener compromiso en producir y conservar el arroz para el autoconsumo. En Tailandia, muchos agricultores creen que una cantidad de arroz suficiente para todo el año pueda garantizar la seguridad alimenticia, pero esta alimentación basada sólo sobre un tipo de alimento no está equilibrada. Nuestros campesinos integran su dieta con verduras que crecen en el arrozal mismo o con otros alimentos, como cangrejos y peces. Para integrar la producción, animamos a los campesinos a realizar un huerto cerca de su casa y los ayudamos en construir un pequeño sistema de irrigación, de manera que puedan tener el agua necesario para producir hortalizas para todo el año”.

Sobre el futuro Vitoon nos contesta que es difícil hacer previsiones, porque hasta ahora deben concentrarse sobre la estrategia adecuada para ellos y sus productores para que puedan adaptarse a los cambios climáticos que están pasando en la mejor manera posible y en un tiempo bastante corto. Difundir la cultura de la biodiversidad, de hecho, puede ser la llave para ayudar a los campesinos a convivir con los cambios climático y ampliar la posibilidad de diferentes tipologías de cultivos es una respuesta muy positiva.

Finalmente, Vitoon nos saluda con un mensaje importante: “En mi opinión, es importante entender que las diferencias pueden llevar sólo a una mayor armonía; esto está claro en la agricultura a través de la biodiversidad que lleva a un ecosistema equilibrado y donde las diferentes partes están en una relación armónica. Este concepto se puede aplicar a la nuestra sociedad también, donde una mayor armonía en el mundo puede ser dada de las diferencias existentes, como las del pensamiento, del gusto, de la religión. No debemos promover una sociedad del conformismo y homologación, sino valorizar las diferencias”.
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