Testimonio / Rehena Begum y Bertha Gity Baroi

Rehena Begum y Bertha Gity Baroi, son dos mujeres bangladesis, dos mujeres luchadoras que han crecido personal y profesionalmente con su labor en CORR The Jute Works. Casadas y con tres hijos, Rehena musulmana y Bertha cristiana, a ambas les une su ilusión por apoyar el desarrollo social y económico de su país.

Bertha antes trabajaba en Cáritas como coordinadora de un proyecto con personas ciegas. Luego le ofrecieron el puesto de subdirectora, responsable de Marketing, en un proyecto de Comercio Justo, CORR y, después de tres meses, aceptó, interesada por la cuestión de género para promocionar el trabajo de la mujer.
En cambio, Rehena decidió unirse a la asociación porque quería sentirse útil, como desarrollo y mejora personal.

Al empezar a trabajar Bertha no tuvo problemas dado que mientras estudiaba empezó a trabajar en un banco, gracias a su experiencia como voluntaria en el dpto. de contabilidad en Cáritas. Luego se dejó llevar por su vocación social y Cáritas le permitió ir desarrollándose profesionalmente.
Por el contrario, Rehena tuvo su familia en contra, dado que no le gustó la idea de que abandonara las tareas del hogar; así que tuvo que hacer un esfuerzo combinando ambos trabajos, siempre con el apoyo de su marido.

Desde esta asociación, ambas han experimentado cambios en su vida como el desarrollo personal y profesional, formación continua, la posibilidad de dar una educación a los hijos y la obtención de un préstamo para construir una vivienda.

Sobre la situación de los consumidores en otros países Bertha opina que” en los países desarrollados se malgastan los recursos naturales y se debería cuidar más el entorno”, mientras que Rehena nos recuerda que: “parte del beneficio de sus compras le llega a mujeres como yo que luchan por una mejora social y económica. Agradezco su apoyo.”

Por lo que concerne la socidedad, a Bertha y Rehena le gustaría que existieran más organizaciones de voluntariado y cooperación locales, y que se erradicara la deshonestidad, el fanatism, el malestar social y que hubiera mayor igualdad de oportunidades.

Sobre las expectativas de vida, Bertha nos dice que querría “seguir siendo una persona guiada por su corazón con buenas intenciones para los demás y sin grandes ambiciones, así como, contribuir a la erradicación de la pobreza y la corrupción de s país”, mientras que a Rehena le gustaría seguir como voluntaria ayudando a varios niños con sus tareas escolares y crear una escuela en su pueblo.